Viviendo con el enemigo, semana 15.

TRANSLATION TO ENGLISH IS AT THE BOTTOM OF THIS ARTICLE

El Covid-19 ha tomado por completo nuestras vidas. Literal para los miles de personas que han muerto, los demás seguimos secuestrados. Aunque parecía que empezábamos a ver una disminución en los contagios, algunos Estados están reportando un repunte en los números.

En Estados Unidos en marzo 3,809 personas murieron por Covid-19; en abril hubo 57 mil 137 muertos. A finales de mayo la cifra casi se duplicó con 102 mil 900 muertes, y al día de hoy tenemos 121 mil 500 muertos. Ojo que estoy hablando de número de muertos.

Hasta ahora Estados Unidos está en el primer lugar a nivel mundial tanto de muertos como de contagios con 2 millones 255 mil.

Igual que en México, tenemos una crisis de liderazgo con presidentes que dan un pésimo ejemplo al no usar cubrebocas y andar de gira, además que aquí mucha gente no cree que este virus es real o que sea tan peligroso.

Aunque Estados Unidos tiene un sistema de salud muy fuerte con médicos y enfermeras muy competitivos, no hay claridad de nada en la información. El gobierno se niega a reconocer que hay un problema grave diciendo que “vamos muy bien”.

Las teorías de cómo y por qué se propagó el virus son muchas. Que si los chinos lo hicieron a propósito, que si es una conspiración de los Clinton, que si las conspiraciones del Nuevo Orden Mundial. Que si no es cierto que la gente se está muriendo porque no vemos los cuerpos, que si todo es “fake news”.

Lo que sí es cierto es que hay un colapso económico y social. Una amiga me platicó que las funerarias de Nueva York están en crisis. Hay personas que murieron hace dos o tres semanas y los cuerpos no ha podido ser entregados a sus familias, y mucho menos han podido ser enterrados.

El número de desempleados bajó a 20 millones y la mayoría de las tiendas y fábricas han reabierto sus puertas casi en su totalidad. Los empleados que siguen sin trabajo están recibiendo pago de seguro por desempleo con un estímulo extra de 600 dólares por semana que durará hasta finales de julio.

Las escuelas del país estarán cerradas hasta el próximo año escolar, con clases de verano solamente en línea. Las ceremonias y bailes de graduación se han suspendido en la mayoría de los distritos escolares. Y no hay certeza de cómo empezaremos a dar clases en agosto.

Algunas escuelas están hablando de empezar con clases en línea, otras de que la asistencia de estudiantes sea cada tercer día para tener menos niños en los salones, mientras los maestros nos preguntamos cómo enseñaremos con un tapabocas en la cara.

En Florida, Arizona, Texas y California están viendo un repunte en los números de contagios. En donde se reportan los hospitales llenos a su máxima capacidad, sin embargo, mucha gente sigue sin usar mascarilla, y muy pocos gobiernos estatales como Nueva York y muy recientemente Arizona han hecho el uso de la misma obligatorio.

Todo esto mientras Trump reabrió su campaña política con un mitin el pasado sábado en Tulsa, en donde sus casi 20 mil seguidores se reunieron en un centro de convenciones y dijeron que vale la pena arriesgarse a contraer Covid-19 con tal de verlo y apoyarlo.

En general no se han agendado eventos masivos como conciertos o juegos deportivos probablemente por el resto del año, y algunos campamentos deportivos están siendo suspendidos tras saberse que el Covid-19 ahora está afectando a los más jóvenes.

Sea cierto o no el Covid-19 ha afectado la manera en como vivimos. La politización de este, la falta y exceso de información y desinformación no ayudan al bienestar del país y de mundo, pero mientras que esto es o no es, hay que tomar precauciones de los dos lados del muro.

TRANSLATION TO ENGLISH

Living with the enemy, week 15th.

The Covid-19 has completely taken our lives. Literally for the thousands of people who have died, the rest of us are still kidnapped. Although it seemed that we were beginning to see a decrease in infections, some States are reporting a rebound in the numbers.

In the United States in March 3 thousand 809 people died from Covid-19; in April there were 57 thousand 137 deaths. At the end of May, the number almost doubled with 102,900 deaths, and today we have 121,500 deaths. To clarify, I am talking about death toll.

So far, the United States has first place worldwide for both, deaths and people that had or has the virus with 2 million 255 thousand.

Just like in Mexico, we have a leadership crisis with presidents who set a terrible example by not wearing face masks and touring, and many people here do not believe that this virus is real or that it is so dangerous.

Although the United States has a very strong health system with very competitive doctors and nurses, we don’t have clear information. The government refuses to acknowledge that there is a serious problem saying “we are doing very well.”

There are many theories of how and why the virus spread. What if the Chinese did it on purpose, what if it’s a Clinton conspiracy, what if the New World Order conspiracies? What if it is not true that people are dying because we do not see the bodies, what if everything is “fake news”.

What is certain is that there is an economic and social collapse. A friend told me that New York funeral homes are in crisis. There are people who died two or three weeks ago, and the bodies could not be given to their families or have been buried.

The number of unemployed dropped to 20 million, and most stores and factories have reopened almost entirely. Employees who are still out of work are receiving unemployment insurance payment with an extra stimulus of $ 600 per week that will last until the end of July.

The schools in the country will be closed until the next school year, with online summer classes only. Graduation ceremonies and dances have been suspended in most school districts. And there is no certainty as to how we will start teaching in August.

Some schools are talking about starting online classes, others that student attendance will be every other day to have fewer children in the classroom, while teachers wonder how we will teach with a face mask on.

In Florida, Arizona, Texas, and California they are seeing an increase in the number of infections. Where full capacity hospitals are reported, however, many people still do not wear a mask, and very few state governments like New York and very recently Arizona have made the use of it mandatory.

All this while Trump reopened his political campaign with a rally last Saturday in Tulsa, where his almost 20,000 followers gathered at a convention center and said that it is worth risking contracting Covid-19 in order to see and support it.

In general, massive events like concerts or sports games have not been scheduled probably for the rest of the year, and some sports camps are being suspended after learning that the Covid-19 is now affecting the youngest.

Whether or not the Covid-19 has affected the way we live. The politicization of this, the lack and excess of information and disinformation do not help the well-being of the country and the world, but while this it is true or not, precautions must be taken on both sides of the wall.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s